De día «cuidadores», de noche delincuentes: El doble filo de los acomodadores de autos en el centro

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16/06/2026


La luz del sol los muestra con chalecos reflectantes, un paño en la mano y una actitud aparentemente servicial. Son los cuidadores de autos —o "acomodadores"— que se adueñan de las calles comerciales y gastronómicas desde temprano en las calles del centro de Los Ángeles.

Sin embargo, al caer la tarde-noche, las denuncias ciudadanas revelan una realidad mucho más oscura: para algunos de ellos, el servicio de vigilancia diurno es solo la fachada perfecta para el delito nocturno y consumo de alcohol y drogas.

La fachada del chaleco reflectante

Durante el día, el negocio se basa en la "cooperación voluntaria", que a menudo roza la extorsión. Quienes estacionan sus vehículos en la vía pública se ven obligados a pagar tarifas fijas encubiertas para evitar rayones o represalias aparte claro del pago de parquímetros.

Pero el verdadero problema comienza cuando el flujo comercial disminuye. son evidentes y visibles las bandas delictivas utilizan la fachada de cuidadores para realizar labores de "marcaje" y vigilancia.

  • El modus operandi diurno: Estudian las rutinas de los conductores, identifican qué vehículos tienen objetos de valor en su interior y detectan cuáles son los locales comerciales con menor seguridad.

  • La mutación nocturna: Una vez que disminuye el tránsito, los mismos chalecos de alta visibilidad desaparecen para dar paso a herramientas de oxicorte, "gatas" hidráulicas para robar neumáticos o bujías para romper ventanillas.

"A las dos de la tarde te sonríen y te piden una moneda por cuidarte el auto. A las once de la noche o madrugada, si te descuidas, son los mismos que le avisan a los delincuentes si la policía viene cerca o, peor aún, ellos mismos rompen el vidrio para robar lo que dejaste dentro", comenta molesto un comerciante del sector afectado.

Un problema de fiscalización y seguridad

La delgada línea entre el empleo informal y la delincuencia organizada mantiene en alerta a los conductores, comerciantes y comunidad en general. 

Pese a los esfuerzos por empadronar a los cuidadores legítimos, la falta de una regulación estricta permite que personas con amplios antecedentes penales sigan operando en las calles.

Vecinos y agrupaciones de conductores exigen una intervención profunda: no solo retirar a quienes ejercen esta actividad de forma ilegal, sino implementar sistemas de televigilancia que no descansen cuando se oculta el sol. Mientras tanto, la recomendación de las autoridades es clara: evitar el uso de estacionamientos informales y jamás dejar objetos de valor a la vista, sin importar qué tan "seguro" parezca el cuidador de turno.

Proyecto de Ley

Hoy sigue un lento peregrinar en el parlamento, un proyecto de Ley que propone sancionar el ejercicio ilegal del oficio de acomodador o cuidador de vehículos mediante la incorporación de un nuevo artículo al Código Penal.

El proyecto sostiene que, en los últimos años, se ha producido “un importante incremento en el ejercicio ilegal del oficio de acomodador de vehículos”, fenómeno que —según expone la moción— se ha vinculado a hechos de violencia y a agrupaciones que operarían “como verdaderas mafias”, distribuyéndose territorios mediante el uso de la fuerza y desarrollando otras actividades ilícitas, incluida la venta de drogas.

La iniciativa agrega que estas prácticas se han vuelto habituales en barrios gastronómicos y en las inmediaciones de eventos masivos, donde cuidadores informales realizan cobros clandestinos por supuestos servicios de vigilancia de vehículos.

Hoy la legislación vigente ha sido “incapaz de hacerse cargo del problema”, puesto que las sanciones actuales se limitan a multas municipales contempladas en ordenanzas locales, las que —afirma— son sistemáticamente ignoradas por quienes ejercen ilegalmente esta actividad. “Hoy no existen herramientas para las autoridades que quieran remover por la fuerza a estas personas mediante su arresto, puesto que las sanciones no son del orden penal”, señala el texto.

La moción añade que los mecanismos de cobranza judicial han resultado ineficaces, debido a que los infractores generalmente carecen de bienes susceptibles de embargo. Como ejemplo, menciona que algunos municipios registran personas con más de 200 multas cursadas por este tipo de conductas.

Por ello, la propuesta plantea establecer penas de reclusión menor en su grado mínimo o multas de 10 a 50 UTM para quienes efectúen cobros ilegales por asistir maniobras de estacionamiento o vigilar vehículos en bienes nacionales de uso público. La reincidencia sería sancionada con reclusión menor en su grado medio.

Además, el proyecto dispone que, en caso de reincidencia de personas extranjeras, se configure automáticamente la causal de expulsión contemplada en la Ley N°21.325 sobre Migración y Extranjería.

Existe otro proyecto de ley, que al igual al anterior, sigue vegetándo en el parlamento y que propone prohibir el trabajo informal de cuidadores de vehículos y limpiaparabrisas en espacios públicos, estableciendo un sistema obligatorio de autorización y acreditación municipal.

La iniciativa señala que, si bien existen pseudos cuidadores de autos que desarrollan esta labor “de manera respetuosa y ética”, también hay grupos que incurren en prácticas abusivas, muchas veces bajo los efectos del alcohol o drogas, exigiendo pagos y generando situaciones de violencia e inseguridad.

El texto menciona además diversos episodios difundidos por medios de comunicación, entre ellos peleas entre cuidadores que terminaron con personas fallecidas y casos de daños a vehículos cuando conductores se negaban a pagar.

En relación con los limpiaparabrisas, el proyecto advierte que, en numerosas ocasiones, estas personas limpian los vidrios sin consentimiento del conductor y luego exigen dinero mediante intimidaciones o amenazas, llegando incluso a provocar daños a los vehículos para obtener pagos. “Este tipo de situaciones no puede continuar”, sostiene la moción, agregando que resulta indispensable que quienes desarrollen estas funciones cuenten con permisos municipales.

La propuesta establece que toda persona que desee realizar actividades de cuidado de vehículos o limpieza de parabrisas en la vía pública deberá contar con autorización y acreditación otorgada por la municipalidad respectiva. Asimismo, faculta a cada municipio para determinar zonas autorizadas, horarios, requisitos y condiciones de funcionamiento.

En caso de ejercer estas actividades sin autorización municipal, el proyecto contempla penas de presidio menor en su grado mínimo y, en caso de reincidencia, presidio menor en su grado máximo junto con multas de 10 UF.

Ambas iniciativas surgen en un contexto de creciente preocupación pública por episodios de violencia asociados a cuidadores informales y limpiaparabrisas en distintas comunas del país, especialmente en sectores comerciales, gastronómicos y de alta circulación vehicular, donde alcaldes y autoridades locales han solicitado mayores herramientas legales para fiscalizar y controlar estas actividades.



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