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Política
22/08/2026
Aunque todavía restan cerca de cuatro años para la próxima elección presidencial, el fundador del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, ha comenzado a desplegar una serie de conversaciones y reuniones con figuras de distintos sectores, en un movimiento que sus cercanos interpretan como parte de una estrategia para comenzar a preparar un eventual proyecto de cara a 2030.
Sin embargo, hasta ahora, ninguno de los nombres que han aparecido públicamente como posibles acercamientos ha confirmado un ingreso al PDG o una incorporación a un eventual equipo de Parisi.
De hecho, algunas de las señales entregadas por el excandidato presidencial han debido ser posteriormente aclaradas e incluso desmentidas por los propios involucrados, instalando cierta cautela respecto de cuánto de estos contactos podría traducirse efectivamente en nuevos fichajes. Una de las primeras señales concretas fue la reincorporación del diputado Roberto Arroyo a la bancada del PDG, anunciada por el propio Parisi.
El parlamentario había sido elegido originalmente por la colectividad en 2021, pero renunció en diciembre de 2022 tras diferencias vinculadas al proceso constitucional y posteriormente se integró al Partido Social Cristiano, tienda que finalmente se disolvió.
Esta semana, Parisi lo presentó en el Congreso con una polera de fútbol que llevaba su apellido en la espalda y el logo "Parisi 2030" en el frente. Más allá de Arroyo, Parisi ha mencionado públicamente a otras figuras con las que habría tenido conversaciones o reuniones.
Entre ellas está el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, a quien calificó como "un tremendo político que está muy maltratado por la derecha" y con quien dijo estar dispuesto a conversar para apoyarlo en una eventual reelección.
Sin embargo, el acercamiento no se tradujo en un anuncio de incorporación, y el nombre de Desbordes quedó entre aquellos que Parisi ha mencionado como parte de su despliegue político, pero sin que exista un acuerdo conocido. Algo similar ocurrió con los hermanos Jaime y Pedro Araya.
Tras las declaraciones de Parisi en Mesa Central, se especuló con un eventual acercamiento al diputado Jaime Araya (IND-PPD).
Sin embargo, el jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, debió salir a aclarar que había existido una confusión: las conversaciones a las que se refería Parisi correspondían al senador Pedro Araya, y no al diputado.
"Me parece que ahí hubo una confusión porque Franco tiene conversaciones, por decirlo, una amistad cívica con el senador Pedro Araya, no con el diputado Jaime Araya", explicó en Radio Infinita.
Los nombres que aparecen para un eventual gabinete
Así, si bien desde el entorno de Parisi se plantea que existen conversaciones para ampliar el radio político del PDG, la mayoría de esos contactos se mantienen en una etapa preliminar y no han derivado en confirmaciones públicas.
Esto también aplica a los nombres que han comenzado a circular como posibles integrantes de un eventual gabinete, entre ellos los exministros Lawrence Golborne y Felipe Morandé.
Fuentes cercanas al excandidato aseguran que Parisi también estaría explorando nombres para un eventual gabinete en caso de llegar a La Moneda en 2030.
Entre ellos aparecen Golborne, cercano a la UDI y exministro de Minería y Obras Públicas durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, y Morandé, de Evópoli y exministro de Transportes durante esa misma administración.
No obstante, estos nombres forman parte de conversaciones y eventuales sondeos, sin que exista hasta ahora una confirmación de que alguno haya aceptado integrar un futuro equipo de Parisi.
Lo mismo ocurre con otros contactos que, según fuentes conocedoras de los movimientos, se habrían producido con figuras de la centroizquierda, como el diputado Raúl Leiva (PS) y la senadora Paulina Vodanovic (PS).
En paralelo, dentro del Congreso, el PDG estaría evaluando posibles incorporaciones de las diputadas Francesca Muñoz y Sara Concha, ambas vinculadas actualmente al Partido Social Cristiano, colectividad a la que también perteneció Arroyo. Nuevamente, se trata de conversaciones que no se han traducido en anuncios formales de incorporación.
La apuesta por anticipar eventuales seremis
Según las mismas fuentes, el despliegue también contemplaría identificar con anticipación a eventuales seremis de un futuro gobierno de Parisi. La lógica sería comenzar a definir posibles nombres con antelación para que puedan desarrollar redes de contacto y trabajo territorial antes de asumir formalmente, además de someterlos previamente a una evaluación que permita descartar a quienes enfrenten cuestionamientos. La estrategia se inscribiría así en un diseño de largo plazo que busca preparar equipos y ampliar redes políticas con miras a 2030.
Pero, por ahora, el único movimiento concreto ha sido la reincorporación de Arroyo, mientras que el resto de los nombres mencionados por Parisi o por fuentes de su entorno permanecen en el terreno de las conversaciones, acercamientos y eventuales opciones, sin confirmaciones de sus protagonistas.
Todo este despliegue, en cualquier caso, está condicionado a un escenario eventual: Parisi tendría que imponerse en las elecciones presidenciales de 2030 para que los nombres y la estructura que hoy se estarían explorando puedan eventualmente convertirse en parte de un futuro gobierno.