Nacional
Crónica
Mundo Agrícola
22/08/2026
El sector agrícola nacional atraviesa un excelente momento impulsado por el dinamismo de los frutos secos y las frutas frescas. De acuerdo con los balances recientes del sector, las exportaciones de frutos secos registraron un impresionante incremento del 85%, un hito liderado principalmente por el auge de las avellanas. En paralelo, dentro del segmento de frutas frescas, las paltas destacaron con un salto del 22% en sus envíos internacionales, consolidando un liderazgo que promete extenderse de cara a las próximas temporadas.
La industria de la palta se prepara para lo que podría ser su mejor temporada en los últimos 17 años. Según las proyecciones gremiales, la cosecha estimada alcanzará las 285 mil toneladas, lo que representa un crecimiento cercano al 10% en comparación con el ciclo previo y se posiciona como el registro más alto desde la temporada 2009-2010 (cuando se alcanzaron 292 mil toneladas).
Lo llamativo de este incremento es que no responde a una expansión de la superficie cultivada —la cual incluso muestra una leve contracción en los catastros—, sino a un salto en la eficiencia y la productividad. Este rendimiento se ha logrado gracias a condiciones agronómicas favorables, mejoras en el manejo de los huertos y una mayor adopción de tecnología orientada a optimizar el uso de recursos hídricos y energéticos.
El éxito de la palta chilena se sustenta tanto en su robusto mercado interno como en su llegada a cerca de 40 destinos internacionales.
En el plano local, la demanda continúa batiendo marcas: el consumo per cápita llegó a los 8,9 kilos por persona, posicionando a Chile como el segundo mayor consumidor de palta Hass del mundo, tan solo por detrás de México.
A nivel externo, Europa se mantiene como el principal receptor de la fruta, mientras que América Latina —y en particular Argentina— ha ganado un protagonismo inusitado. Los envíos hacia el país trasandino crecieron un 25% el último año, pasando en una década de representar un 9% de las exportaciones chilenas a superar el 20%.
Por su parte, el segmento de los frutos secos ha demostrado una vigorosa expansión del 85% en sus exportaciones, empujado principalmente por el explosivo desarrollo de las avellanas europeas cultivadas en el centro-sur de Chile. Este cultivo ha encontrado en el suelo y clima chileno condiciones óptimas de adaptabilidad, transformándose rápidamente en una de las apuestas más rentables y con mayor proyección en los mercados globales de confitería y alimentos procesados.
Con estos antecedentes, tanto las paltas como las avellanas reafirman el liderazgo de la agricultura chilena en los mercados internacionales, desafiando a la industria a mantener altos estándares de sostenibilidad, eficiencia y calidad frente a un escenario global cada vez más competitivo.