Crónica
Social
Salud
23/02/2026
Tras la difusión del fenómeno "Therian" entre los jóvenes, el presidente de la Red Nacional de Salud, Patricio Mardónez, advirtió sobre las consecuencias de adoptar posiciones físicas propias de animales cuadrúpedos por períodos prolongados.
"El cuerpo humano es el resultado de millones de años de evolución orientados a la bipedestación, es decir, a caminar erguido. Nuestra columna, articulaciones y sistema nervioso están configurados para distribuir el peso verticalmente", señaló.
En ese sentido, el médico advirtió que "alterar esta dinámica para desplazarse en cuatro extremidades somete al organismo a un estrés mecánico que no puede absorber".
"No se trata de un simple dolor de espalda pasajero; estamos hablando de forzar una máquina biológica fuera de sus límites de diseño. Las consecuencias pueden ser discapacitantes a mediano plazo", enfatizó Mardónez.
Según explicó el médico, existen cuatro áreas críticas de impacto para quienes practican estas posiciones de forma reiterada:
A diferencia de los animales, las muñecas humanas no poseen la estructura ósea necesaria para soportar el peso total del cuerpo, lo que puede provocar:
Para mantener la visión frontal en posición cuadrúpeda, el ser humano debe hiperextender el cuello, lo que puede generar hiperlordosis cervical. Esta presión constante puede derivar en hernias discales, pinzamientos nerviosos y lumbalgia crónica, producto de una tensión muscular inadecuada.
Las posturas de flexión extrema o "acecho" comprimen el flujo sanguíneo y los nervios periféricos. Entre los principales riesgos se encuentran:
La piel humana carece de almohadillas protectoras, por lo que el contacto repetitivo con superficies duras puede generar queratosis (callosidades severas), grietas dolorosas e infecciones por microheridas, especialmente en palmas y rodillas.